jueves, 26 de diciembre de 2024

Una Iguana - El arte de esquivar

 



Ahí estaba ella,

dueña del deck y del sol,

una iguana altiva,

mirándome de reojo,

esquivando mi insistencia.


“Déjame verte”, le dije,

pero su mirada se desvió,

como si supiera

que en este juego de paciencia

yo sería quien cediera.


Al final, un segundo fugaz,

un click que capturó su esencia.

Ella volvió al sol, indiferente,

y yo, con mi cámara triunfante,

me llevé el recuerdo de su arte.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Marketing emocional: el arte de conectar sin manipular

Vivimos en un mundo donde todos quieren vender…   pero pocos saben conectar. Y no, no hablo solo de negocios.   Hablo de relaciones.   De co...